miércoles, 25 de febrero de 2015

Amnistía Internacional lanza un durísimo informe sobre el estado de los DDHH en el Mundo


internacional

La respuesta global a las atrocidades cometidas por los Estados y los grupos armados es vergonzosa e ineficaz

Amnistía Internacional publica su Informe Anual junto con una previsión de las tendencias en materia de derechos humanos para el próximo año· El informe sostiene que los gobiernos deben “dejar de fingir que la protección de civiles no está a su alcance”· Prevé un aumento del número de civiles en situación de riesgo de sufrir abusos a manos de grupos armados, la continuidad de los ataques contra la libertad de expresión y el empeoramiento de la crisis humanitaria y de refugiados; a menos que tenga lugar un cambio fundamental en la respuesta mundial a los conflictos· Pide medidas globales, incluida la renuncia al derecho de veto de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU en situaciones de atrocidades masivas.

Los dirigentes mundiales deben actuar con urgencia para hacer frente al nuevo rostro de los conflictos y proteger a la población civil de la violencia de los Estados y grupos armados. Así lo afirmó Amnistía Internacional al presentar la evaluación anual de la situación de los derechos humanos en todo el mundo. “El año 2014 fue trágico para millones de personas víctimas de violencia. La respuesta global a los conflictos y a los abusos cometidos por Estados y grupos armados ha sido vergonzosa e ineficaz. Mientras muchas personas en distintos países eran expuestos a brutales ataques y represión, la comunidad internacional miró para otro lado”, dijo Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina. “Las Naciones Unidas han sido creadas hace 70 años para garantizar que no se repetirían los horrores vividos en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, lo que ahora vemos es violencia a escala masiva y una enorme crisis de refugiados causada por esa violencia. Se ha fracasado a la hora de buscar soluciones viables para las necesidades más apremiantes de nuestra época”.

Previsión para 2015/16
El Informe Anual de Amnistía Internacional ofrece un panorama completo de la situación de los derechos humanos en 160 países durante 2014. Según el informe, preocupa el aumento del poder de los grupos armados no estatales, entre ellos el grupo autodenominado Estado Islámico. Los grupos armados cometieron abusos en al menos 35 países en 2014, más de uno de cada cinco países investigados por Amnistía Internacional. A medida que la influencia de grupos como Boko Haram, Estado Islámico y Al Shabaab traspase las fronteras nacionales, cada vez más civiles se verán obligados a vivir bajo su control, similar al de un Estado, sometidos a abusos, persecución y discriminación. Los gobiernos deben dejar de fingir que la protección de civiles no está a su alcance y ayudar a reducir el sufrimiento de millones de personas. Los dirigentes mundiales deben asumir un cambio fundamental en su manera de responder a las crisis en todo el mundo.

En la Argentina
Las dificultades que enfrentan las mujeres para acceder al pleno ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos y la lucha de los pueblos indígenas para que se les reconozca su derecho a la posesión y propiedad de las tierras ancestrales son los principales temas que señala el informe con respecto a la Argentina. “Más de la mitad las jurisdicciones no disponen de protocolos para que los hospitales garanticen el acceso al aborto, legal cuando el embarazo es consecuencia de abusos sexuales o si supone un riesgo para la salud o la vida de la mujer”, dice el texto. En cuanto a la situación de los pueblos indígenas, se destaca la realidad de la comunidad La Primavera, de la provincia de Formosa, y se informa que sufre persecución por la lucha en defensa de sus derechos, tanto con violencia directa como a través del sistema judicial. También se destaca que el Estado argentino sigue sin proporcionar justicia y reparación, luego de 20 años, a las víctimas del atentado a la AMIA y se celebra la continuidad de los juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.